jueves, 13 de enero de 2011

El mal viaje

es un sábado frío ahora y el sol se está metiendo. ¿qué haces con una tarde? Si fuera Liza me peinaría pero no soy Liza. bueno, tengo este National Geographic y las páginas brillan como algo que realmente está sucediendo. claro, no está pasando nada. alrededor de este edificio todos están borrachos. son una colmena entera de borrachos. las chicas caminan frente a mi ventana. emito, silbo una palabra más bien cansada y suave como “mierda”, luego arrancó esta hoja de la máquna de escribir. es tuya.
del Bukowski

R u í n a s




JUEGOS KE MATAN!!!!!!


-
El grito se revende por separado!

Olor ha muerto.

...
me toca por lo menos una bola de fuego de las que están corriendo allá arriba... y si la miro tal vez responde y se acerca...o muta cerca.
La voz ha sido tímida hasta debajo del agua,
por eso lo ácido con lo salado
hace una mezcla exquisita muy rica y potente...
Y si le achunto por la vista a las Tres Marías,
van a voltear y caer en alguna parte de mi rostro... en algún lugar de la piel quedan marcadas las huellas de una estrella fugaz...
la piel-
la caarne deliciosa-
no se marchita jamás!
y la putrefacción es su estado tan vivo
como muerto.

domingo, 9 de enero de 2011

...
Seguí avanzando
en la observación que le hacía a mis dos manos, las palmas de mis dos manos.
Ambas tan poco delicadamente armadas, dejando entrever algunas venas
verdes y azules
en la mitad de los dedos más largos...
y, bueno, es de noche y es una noche de verano. El calor me empieza a sofocar un poco, la cara
y las manos, también y las convierte a un color rojizo permitiéndome sentir el aire caliente
que expelen.
Cuando se juntan sin tocarse, envuelven esa energía que está dentro de mi
como por la que absorvo de fuera. Y va y viene, va y viene.
Y me intriga saber de qué forma es ese calor;
si lo junto y lo acumulo todo en una especie de globo, de burbuja,
o tal vez equiparo esos aires como en una caja, en un cubo alargado,
o el retenerlo, el contenerlo entre mis dos desordenadas manos hace que lo proyecte como un sol
intentando expandirse por todos lados, como un átomo
queriendo destruirse con el con-tacto de otro átomo...

Así, la calle lucía perfectamente moldeada, ligeramente infinita
y cuando daba vueltas y miraba casi todo a mi alrededor,
cada cosa tenía su perfecta disposición, dentro del plano de líneas,
de manchas y rayas.
Y nada parecía estar turbando esa pasividad en la calle.
Ni el más lejano detalle, ni las nuevas construcciones, ni las máquinas, ni las nubes.

Infinitamente me encontraba caminando en una pintura
con el marco más sólido que jamás había podido ver.

Ya no hay líneas arcanas

Qué pasa cuando me miro ambas manos y no veo más que millones de salidas
de recorridos pasados y pasadizos que esperan por ser habitados;
esos destinos furtivos que dicen sobre cómo la vida está ya
prefabricada para ser traducida... pero yo no veo más que miles que se confunden
entre sí
y no se las tiene ni de principio ni de fin.
Entonces, se escuchan historias derrepentemente como si ninguna fuera cierta
o vaya a serlo,
como el otro día salí a caminar entre las hojas secas del otoño que se fue hace un buen rato ya.
Y me encontré con una enorme ilustración de un puente que conectaba dos calles y cruzaba la carretera, atado a varios postes duros que liaban cables negros algunos tensos y firmes, otros doblados y enrredados, dando cabida a los espacios de distancia que dejaban ver la construcción de un edificio de piedra, de fachada cubierta de ventanas alargadas, todas ellas
iguales
ni color ni dimensión no tenían en común. Y un poco más atrás -o más arriba- seguían unas ramas indefinidas de árboles muy viejos, algunas secas, otras con hojas chicas verdes y sucias... y entre cada árbol, la calle inmutada llena de más y más líneas pintadas con acero, con cemento, con líquidos invensibles.
....

martes, 4 de enero de 2011

Un respiro de tierra
una ola de carbón
una imagen para lelas
ahora entro en calor;
dispersada por la acera
busco agua entre las hojas
estilando las orejas
agonizando la canción.
Sin embargo la aventura
tiene un aire de vivez
y con la entrada al Pacífico
la muerte grita
con la boca invertida
marea...retuérce mis piernas
de alboroto
y descelación
la gran roca de arena
golpeó sin compasión
el gran círculo verde:
está lleno de ambición
cómo arde la pupila-
preguntaba el tipo añejo-
cuando brota por encima
del mar, de la sal...